Te esperé.
Apoyado contra la pared,
tranquilo,
sentado en el cordón,
pensando,
te esperé.
Caminé por Entre Ríos,
hacia nuestro sur,
como cada día,
empezaba a nublarse,
iba lento,
relojeando siempre para atrás.
Llegué hasta Pellegrini,
te esperé,
miraba la gente pasar,
iban todos apurados,
con miradas urgentes,
leí las promos de Fellini,
dos por uno en pastas los Domingos,
Happy hour de 19 a 21,
un chico haciendo malabares,
el olor inexplicable que anuncia el vendabal.
Comenzó el vientito,
(bien tito! )
miré,
no venías,
podría elegir otra ruta,
otro rumbo,
pero el cambio da terror,
para que tomar riesgos?
si al fin y al cabo,
usted siempre llega.
Y no hablo por hablar,
te he esperado aquella noche,
de grados bajo cero,
de control de alcoholemia,
su presencia no se hizo esperar.
No venías,
tratado de impaciencia,
insistí,
Ley de Murphy,
enciendo un cigarrilo.
No me importó que comenzara a llover,
me gusta la lluvia,
nada me molestó el viento,
no me asustaron las piedras,
conseguí un lindo refugio.
Esperar desespera,
acaso quién no lo sabe?
tiritando te esperé...
He me aquí,
27 de febrero,
cada uno tiene su tiempo,
usted tiene el suyo,
libertad o muerte.
Pasaron todos:
camiones de la municipalidad,
mi infancia,
los momentos compartidos,
mis sueños,
tu color,
tu forma,
hasta un chevallier.
Existen los mensajes de texto,
los llamados,
pese a todo,
mejor es la sorpresa,
por eso te espero,
yo te espero,
141 rojo...
yo, te espero !
1 comentario:
Muy bueno Betini...!!! En la lectura del texto se me cruzaron mil cosas que podias estar esperando...y finalmente era el puto 141 que tiene menos frecuencia que mi vida sexual ultimamente!!! jaja ... abrazo grande
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