Quiero cantarte una canción mi Colombina
quiero decirte mientras voy golpeando el tacho
eso que dice aquel murguista enamorado
con la sonrisa y la alegría del tablado.
Que cosa hermosa ese pañuelo señorita
que linda le queda su remerita blanca
que linda boca tiene para un desayuno
por esas manos perdería la conciencia.
Eso le dije y simplemente nos miramos
de fondo suena la murguita de mi barrio
comprendola si esto le resulta tonto
uno es mas tonto, cuanto mas enamorado
Yo no podría precisar en que momento
esta princesa ha conquistado mis pupilas
la vi bailar en medio de un mar de gente
y no podía ya mirar para otro lado.
Volviendo al tema del asunto que conmueve
partiendo de la misma base que partimos
quiero cortarle margaritas a mi reina
mirar sus ojos, cantarle un tango al oído.
Yo me presento ud. verá, mi preciosura,
soy un murguista con las topper todas rotas
estoy cansado, transpirado y despintado
me pesa el tambor y ud me gusta.
No hace falta que ya dé sus veredictos
ni busque las palabras exactas
no sea cosa que me guste lo que diga
no vaya a ser que su voz me deje inmóvil.
Le presto el brazo, caminemos hasta el muelle
mire este cielo que nos regaló el día
mirando el mar a todos se le ocurre algo
a ud mi reina talvez se le ocurra un beso.
Los textos de beto se ponen el disfraz, se cuelgan el redoblante, y salen a buscar el sonido de la murga del barrio, del juego, de la alegría, del sentimiento, de la piel, de las caricias, de la entrañas, raíces, subsuelos, fondos, carnes, fuego.
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